Un proyecto que combina la estética victoriana con el minimalismo contemporáneo con el fin de dignificar el café de especialidad.
La calidez de los materiales y la luz natural transformaron este espacio en un refugio íntimo, armónico y memorable.
El diseño convirtió un espacio funcional en una experiencia sensorial donde cada detalle conecta con la identidad del lugar.
La intervención elevó la experiencia del espacio, fusionando calma visual, fluidez y carácter en un entorno lleno de intención.